Lo que ha vivido
Lo que comenzaba a experimentarse era una nueva realidad social y cultural, implantada por una revolución burguesa que le suministraba mucha importancia a las relaciones de mercado y al dinero, relaciones que en últimas, siempre generan egoísmo, fragmentación social y aislamiento. Sin embargo, el Romanticismo siempre ahí presente, como una respuesta imaginaria de las más profundas contradicciones de
La industrialización, la victoria del manchesterismo y del industrialismo, es decir la victoria de los ingleses, la colonización de la India, el aplastamiento de las tradiciones nacionales y religiosas por medio de la comercialización, todos estos signos y síntomas de una modernidad, por tantos analizada, por tantos criticada y por tantos elogiada. Es con estos temas, donde se hace evidente, que el ser humano tiene en la diferencia una de sus máximas características, y este podría convertirse en un argumento a favor de la modernidad, no en vano hoy por hoy hay muchos grupos humanos que dicen luchar por el reconocimiento de la diferencia en muchos de los ámbitos mas determinantes de la vida del hombre y su medio. Como se decía líneas atrás, Ilustración y Romanticismo parecen confluir de manera contradictoria en la modernidad, y es que por el lado de la ilustración, se da un proceso de desmilagrización de un mundo feudal y sacralizado, y por el lado del romanticismo, se genera el dolor por la perdida de la armonía primordial, se evoca aquel mundo que se cree la modernidad ha arrebatado, en medio de una sociedad mecanizada por la racionalidad y por la técnica.
Las claves de la Ilustración y las claves del Romanticismo han sido analizadas, y ciertamente tanto una perspectiva como la otra siguen teniendo vigencia, seguramente el interrogante que subyace en toda esta historia es en que lugar del camino esta cada una de las concepciones del mundo y del hombre. Teniendo en cuenta además, que no es coherente ni razonable restarle valor ni a la Ilustración ni al Romanticismo en el marco de la modernidad y más cuando se mira desde el día después, desde la postmodernidad. Que la modernidad fue una ruptura, lo fue, no se debe olvidar que las sociedades precapitalistas eran sociedades agrarias predominantemente, en las que la economía natural prevalecía, eran sociedades aisladas, con escasas comunicaciones y jerarquizadas, donde lo religioso y el poder absoluto tenían su lugar. El capitalismo tiene un significado, y ese significado es de ruptura, en el capitalismo se privilegia el valor de cambio en detrimento del valor de uso, además del proyecto duro de homogenización cultural. Con todos estos factores propios del capitalismo, surge otra historia, y se reescriben las líneas de la vida de muchas personas y de muchos grupos sociales. A partir, de la modernidad ya el dinero no dejaría de convertirse cada día más, en un elemento de una importancia constante y creciente.
El elemento básico de la modernidad fue el racionalismo, conocer racionalmente la realidad y modificarla conforme al raciocinio sirvió de punto de partida a la sociedad y civilización modernas, las conquistas científicas y técnicas, han sido el sueño de muchos seres humanos, el logos occidental sin duda, ha dejado el mejor lugar para la razón, convirtiéndola en fundamento universal de la ciencia, de la moral, del derecho y del Estado. A partir del siglo XVIII la racionalidad es finalmente aceptada e integrada, como pieza determinante para el progreso de una nueva Humanidad, habida de conocimiento científico, técnico y tecnológico. Y analizado desde hoy, ¿Qué ha quedado de ese proyecto?, dirán muchos que ha quedado un racionalismo llevado al extremo como razón capitalista, catalogado como un proyecto irracional, que amenaza con someter al hombre, con dominarlo, si es que ya no lo ha logrado, han quedado los proyectos cibernéticos y tecnológicos, ha quedado el consumismo, ha surgido la amenaza nuclear, hemos sufrido una cada vez mas temible destrucción ecológica, ha quedado el control que el Estado y los poderes supranacionales ejercen sobre las sociedades, todo esto insisto, dirán muchos son resultados de esa racionalidad, que aparentemente se vuelve contra el propio ser humano. En realidad, la modernidad y la actualidad mundial se debaten en medio de estos conflictos.
Aunque a muchos representantes del Romanticismo, no les genere goce, la ciencia ha arropado a la modernidad, la certeza ha sido el deseo y la predecibilidad se abrió paso por entre muchos, para instituirse como la canción que todos deben cantar. Ya no mas misterios y especulaciones, a partir de la modernidad, lo empírico, la lógica como sentido y lo demostrable, se impone como la bandera, como el signo de una época donde el control tiene la ultima palabra. La vieja fe, es superada por una visión del mundo que se afianza sobre la premisa de la técnica, técnica, que tanto desprecian los románticos, pero que tantos en la actualidad y ya desde hace muchas décadas, practican y reivindican. Algo es cierto, la pretensión de la modernidad ha sido construir una sola historia, un solo discurso, enmarcado por la razón, sin embargo, la escena pública ha revelado que existe una diversidad, y que por más que se pretenda negarla, quedara sumamente complicado lograrlo.
Pero, ¿Cuáles son los problemas de
Si se pretende que las ciencias se puedan dar sobre experiencias argumentativas, si se pretende hilar un discurso, que se estructure sobre la especulación, esa argumentación y ese discurso debe poseer una fuerza sobresaliente y definitiva. De lo contrario, la razón, seguirá marcando lo que es correcto e incorrecto. Si el arte, y ahí al lado el proyecto del Romanticismo, logra otra vez impactar a quien esta del otro lado, al que goza, se convertirá nuevamente en experiencia de verdad. Obstáculos por cierto nunca faltaran, la economía que detenta el poder de la cientificidad y la racionalidad, el espíritu cuantitativo que reduce el hombre a objeto y propicia la aparición de los fenómenos de explotación y marginación que inevitablemente comporta el capitalismo. Por cierto, la profundización de la democracia exige una superación del modelo capitalista, ni modo, aunque a muchos no les genere la idea ni tranquilidad ni mucho menos felicidad.
Pero, se decía líneas atrás, que para encontrar y descifrar la revelación hay que reencontrar el camino, porque de lo contrario no habrá de nuevo revelación alguna. Al respecto, se tendría que afirmar que hay mucho que interpretar y comprender para ubicarse en el camino y andar, dos elementos serían desde este razonamiento fundamentales, aunque cueste, entender que la filosofía también es arte y no dejar de confiar en el misterio y la utopia, no dejar de confiar en el arte, pero tampoco dejar de confiar nunca, pero nunca en las matemáticas, de las matemáticas no se desconfía.
Referencias bibliografícas
- Corredor Matheus, José. Modernidad y posmodernidad. ¿Una crisis permanente?. Consultado el 30 de Mayo de 2008 de la World Wide Web: www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/24683885545935387754491/index.htm
- Escobar Arronis, José. Ilustración, romanticismo, modernidad. Consultado el 31 de Mayo de 2008 de la World Wide Web: www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/09252841966871839832268/index.htm
- De Luca, Javier. Economicismo e individualismo como paradigmas de la modernidad. Consultado el 1 de Junio de 2008 de la World Wide Web: www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01361620813462839088024/cuaderno6/Doxa6_17.pdf

Mario Andrés me gustó tu ensayo muestras con propiedad los dos lados de la monedad que se llama modernidad y a donde nos está llevando los procesos de industrializaicón y globalización. El románticismo y sus caracteristicas no eran más que un intento de preservar todo aquello que el hombre mecanicista pierde a diario por su visión capitalista. La filosofía no era más que una ciencia que dudaba de todo y la entrada de la modernidad nos dió la crítica y la razón para poder entender mejor nuestro mundo.
Mario Andrés, Maal. Excelente disertación. Según tu disertación Ilustración y Romanticismo son dos caras de la Modernidad, visiones o enfoques diferentes, que aunque sean discrepantes son complementarias. El Romanticismo busca la esencia del ser, la reivindicación del espíritu por medio del arte, pero no debemos olvidar que se necesita del racionalismo para hacer del mundo material un mejor hogar, porque como seres humanos también somos materia, pero los excesos de racionalidad, de cientifismo, y el espíritu cuantitativo han robotizado al ser humano, razón por la cual a pesar de la importancia de los adelantos científicos y tecnológicos es menester que al lado de la física de las matemáticas y de la tecnología nos acompañe el espíritu romántico.
excelente trabajo Mario Andres, este estilo me parece de mucha importancia en el desarrollo de la pintura contemporanea porque junto al abstraccionismo y otras tendencias de expresion plastica de corte revoltoso y aventurero han alimentado la rica textura que compone nuestro presente pictorico, a ellos debemos todo nuestro infinito espacio expresivo actual y aunque no lo aprovechemos muy directamente, si lo estamos experimentando en la cotidianidad, con los diseños de nuestros espacios habitacionales, los objetos de uso diario que han llegado a ser indispensables y automaticamente necesarios en nuestra vida diaria...miremos la similitud de un codigo de barras en un objeto cualquiera en el supermercado y algunas de las obras de los pioneros abstraccionistas...no es cosa del asar!!